MUNDO Y RELIGIÓN - M&R |
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http://www.elmundo.es/ciencia/2016/02/29
/56d4a00422601d71778b45b9.html
Artículo publicado en el Diario LUN el 1.03.2016
Desde que Darwin en 1859 propusiera la teoría de la evolución como una propuesta valida para explicar el origen de las especies en la Tierra, se dio inicio al debate entre la ciencia y lo que postula la religión y básicamente el cristianismo, es a saber, que todos los seres vivos vegetales o animales, incluido el hombre, son obra de un acto creador de Dios, el Dios de la Biblia.
Si bien hoy en día han transcurrido más de 150 años desde que se iniciara el debate entre evolucionistas y creacionistas, aún no se llega a un acuerdo entre las partes y continúa persistiendo el desacuerdo respecto a si las especies existen en la Tierra por evolución o creación.
Las conversaciones entre ambos sectores generalmente no aportan mucho más al entedimiento o a la búsqueda de un consenso y generalmente terminan en descalificaciones mutuas. Lo cierto es que de manera general las conversaciones no se desarrollan con altura de miras y con autocrítica de las partes y en definitiva no son más que alegatos entre fanáticos de una u otra parte. No podemos desconocer que hay fanatismo religioso que se ciega a la más mínima explicación de la ciencia así como también hay verdaderos fanáticos dentro del mundo científico que no se abren a ninguna posibilidad de que en verdad exista un Creador.
Está claro también, que dentro de estas posiciones extremas de los fanáticos de ambas partes, hay personas que con mayor criterio son capaces de discutir el tema y considerar en serio las posibilidades que nos ofrece una discusión amplia y seria sobre el origen de las especies en la Tierra.
El anuncio aparecido en distintos medios de comunicación indicando que se encontró un fósil que permite indagar el origen del sistema nervioso en un animal de hace 500 millones de año atrás, tiene sumido al mundo científico en una gran conmoción y júbilo, ya que esto permite estudiar cómo evolucionó el sistema nervioso en animales complejos y explicar en parte, o ayudar a explicar cómo llegamos a tener el sistema nervioso que actualmente poseemos.
Recordemos que el sistema nervioso central, conformado por el encéfalo y la médula espinal, es aquel que nos permite relacionarnos con nuestro entorno, ya sea captando información del medio a través de la vista, el olfato el oído, el tacto, etc. o a través de la percepción de miles de estímulos a través de un sistema muy complejo de receptores que captan temperatura, movimiento, percepciones químicas, etc. El sistema nervioso central es también el responsable de que podamos movernos, respirar, comer, etc.
Ahora bien, ¿qué se puede decir del anuncio de este importante hallazgo científico de un sistema nervioso bien conservado en el fósil de un animal extinto hace 500 millones de años atrás?
Una de las primeras preguntas que surge de este hallazgo es: ¿de dónde surgió o apareció este animal complejo con un sistema nervioso complejo hace 500 millones de años atrás? La verdad es que la ciencia no sabe y no tiene esa respuesta.
Es sábido que se han encontrando miles de especies diferentes de animales con dataciones de antiguedad que superan los 500 millones de años y de los cuales no se sabe cómo llegaron a la existencia. Es como si simplemente hubieran aparecido en nuestro planeta. Los datos corresponden con un aparición súbita y sin antecedentes fósiles que permita explicar varias cosas: 1) su procedencia, 2) su diversidad y 3) su complejidad.
La aparación súbita de estas especies de animales es tan enigmática para la ciencia que en reconocimiento a su naturaleza inexplicable ha venido en ser llamada como "la gran explosión cámbrica". Según un afamado medio de divulgación se dice: "En 1859 Charles Darwin habló sobre este fenómeno como una de las mayores objeciones contra su teoría de evolución por selección natural." Vea: https://es.wikipedia.org/wiki/Explosi%C3%B3n_c%C3%A1mbrica
Según otro medio se dice lo siguiente: "El período Cámbrico, que se incluye dentro de la era paleozoica, produjo el estallido de vida más intenso jamás conocido. La explosión cámbrica dio lugar a la aparición de una increíble diversidad de vida sobre la tierra que incluye muchos de los principales grupos de animales presentes en la actualidad. Entre ellos encontramos a los cordados, al que pertenece el género de los vertebrados (animales con espina dorsal), en el que se incluyen los humanos. Todavía no está clara cuál fue la chispa que hizo posible esta bonanza biológica." Vea: http://www.nationalgeographic.es/ciencia/mundos-prehistoricos-/cambrian
Queda claro que la ciencia actual no tiene cómo explicar la súbita aparición de estos animales hace más 500 millones de años atrás, aunque se reconoce que "produjo el estallido de vida más intenso jamás conocido" y se abunda en decir que "todavía no está clara cuál fue la chispa que hizo posible esta bonanza biológica".
Claro está además, que se trata de argumentar diversas hipótesis de cómo se produjo este estallido de vida en la historia biológica de nuestro planeta, pero tales explicaciones se asemejan mucho a la ingenuidad como se pretende explicar no sólo este fenómeno sino también otro aún más misterioso, el origen de la vida en la Tierra, que aún espera por una explicación más consistente que la se entrega actualmente en las universidades y libros de ciencia de este Siglo XXI.
La realidad, por más que quieran negarlo los científicos que rayan en el fanatismo empírico es que no tienen forma de explicar cómo aparecieron en la Tierra todas las especies hasta ahora descritas en sitios paleontológicos como Burguess Shale en Canadá y en afloramientos de hace 500 millones de años atrás en China, lo que se ha venido en llamar la Fauna de Ediacara.
La inconsistencia entre lo que propone la ciencia actual, a saber una evolución gradual, y lo que nos informa el registro fósil con una aparición súbita de miles de especies complejas es tal, que ha originado la edición de muchas publicaciones y libros que plantean la necesidad de una explicación más consistente por parte de la ciencia a la hora de explicar el origen de las especies.

No hay consistencia entre lo que actualmente propone la ciencia y lo que en verdad se observa en los datos que se usan para explicar la evolución gradual de las especies. Hasta aquí y si nos basamos en lo que estrictamente informan los datos sobre la fauna de Burguess Shale y los afloramientos ediacarenses en China, resulta mucho más consistente aceptar lo que dice el salmo: "Porque el dijo, y fue hecho, el mandó, y existió" (Salmo 33:9).
¿Cómo llegó a existir un sistema nervioso central complejo en un animal aún mucho más complejo a partir de formas de vida unicelulares? La ciencia no tiene cómo responder a esto.
Existe una tremenda laguna de información que conecte de manera aceptable las formas de vida unicelulares y más simples con animales pluricelurares o metazoarios con una organización mucho más compleja. No hay evidencia fósil que permita explicar esta transición de lo simple a lo complejo. Simplemente, los animales complejos como los que se describe para Burguess Shale y China, dan la impresión de haber aparecido súbitamente en la Tierra, sin antepasados de transición. Esto no les gusta a los científicos evolucionistas, pero es lo que hay, es la realidad y es lo que informan los datos.
Por eso, resulta curioso que los evolucionistas se mofen de los cristianos diciendo que es iluso pensar que las especies aparecieron en la Tierra de manera espontánea y por la sola agencia de un Creador, mientras que ellos quieren hacernos creer que las especies aparecieron en la Tierra de manera espontánea y nada más que como resultado del azar. ¿Cuál de estas explicaciones le parece a Ud. que es más aceptable y más cercana a ser aceptada por seres inteligentes y que realmente aprecian conocer la verdad?
¿Puede algo tan complejo como el sistema nervioso de un animal aparecer de manera súbita y como resultado del azar? La verdad es que aceptar tal planteamiento es renunciar a nuestra capacidad de pensar y de buscar una explicación más razonable. Los sistemas complejos no aparecen de manera súbita y como resultado de azar, son resultado de proyectos predeterminados y como resultado de una obra inteligente. No está tan lejos de ser mucho más razonable el pensamiento que nos ofrece la Biblia sobre esto cuando dice: "Porque toda casa es edificada de alguno: más el que crió todas las cosas es Dios." (Hebreos 3:4)
Sí, las cosas complejas, como una casa por ejemplo, requieren de un diseñador o hacedor de la obra: toda casa es edificada por alguien. Si una persona es capaz de aceptar esta realidad, le resultará mucho más lógico aceptar que "el que crió todas las cosas es Dios."
La fauna comprendida en la gran explosion cámbrica nos plantea aún otras interrogantes tan válidas como la referente al sistema nervioso de un animal de hace más de 500 millones de años atrás. Algunas de estas interrogantes son:
- ¿Cómo evolucionó el sistema respiratorio?
- ¿Cómo evolucionó el sistema digestivo?
- ¿Cómo evolucionó el sistema musculoesquelético?
- ¿Cómo evolucionó el sistema cardiovascular?
- ¿Cómo evolucionó el sistema endocrino?
- ¿Cómo evolucionó el sistema reproductor?
Lo cierto es que cada uno de esos sistemas es tan complejo como el sistema nervioso que asombra a los científicos en un animal de hace más de 500 millones de años atrás, pero: ¿qué podemos decir de los otros sistemas que componen un organismo y que dan cuenta de un organismo sorprendentemente complejo en cada una de sus partes y que aparece de manera súbita en el ámbito de la existencia?
Decir que cada uno de los sistemas que componen un organismo complejo como los que se han encontrado en Burguess Shale y en afloramientos de China con dataciones de más de 500 millones de años de antiguedad es producto del azar, sencillamente cae en el peor de los irracionalismos. Esto equivale a negarse a pensar y en negarse a admitir la realidad, sólo porque esta realidad no cuadra con el paradigma evolutivo, una particular forma de explicar el mundo y el origen de la vida en todo cuanto nos rodea. Mucha razón tenía el salmista nuevamente cuando propuso: "Dijo el necio en su corazón: no hay Dios." (Salmo 14:1)
Una realidad que no se destaca respecto a la abundante fauna de Burguess Shale y de la encontrada en China de animales de más de 500 millones de años de antiguedad es que esos animales eran tan diversos en sus formas anatómicas así como en sus modos de vida, que resulta inexplicable cómo en un espacio de tiempo tan reducido en millones de años, la vida alcanzó tal nivel de diversidad.
Lo claro es que cada especie contaba ya con los sistemas de reproducción celular llamados "mitosis" y "meiosis" dos procesos fundamentales de la división celular y de la reproducción sexual.
Algo que es bien claro es que ya hace más de 500 millones de años existía diferenciación sexual entre machos y hembras. Cómo llegó a producirse la diferenciación sexual entre machos y hembras, nuevamente la ciencia apela a su "dios" azar. La diferenciación sexual entre dos representantes de una misma especie es un fenómeno biológico altamente complejo y que sin embargo, aparece en la Tierra de manera súbita y sin explicación. Al igual como aparece un sistema respiratorio, un sistema cardiovascular, un sistema digestivo, etc.
Los procesos de mitosis que permiten la división celular y con ello el crecimiento y desarrollo de una especie, es un fenómeno biológico altamente complejo y sin embargo la complejidad de este fenómeno palidece frente al otro fenómeno biológico y que es la meiosis, que nos permite generar células con la mitad de carga cromosómica para que así cada progenitor "padre" y "madre" puedan traspasar su información genética a su descendiente pero éste pueda conservar el mismo número de cromosomas que sus progenitores y por tanto pertenecer a la misma especie. Todo esto, en explicación de la cienca es atribuible al "dios" azar. Los cristianos piensan que esto es sencillamente inaceptable y por eso con todo derecho de personas libres, apelan al mundo diciendo: "Reconoced que Jehová el es Dios: el nos hizo y no nosotros a nosotros mismos." (Salmo 100:3)
¿Aparecen los elementos complejos como resultado del azar? La respuesta es no. ¿Si Ud. va por un desierto y sorpresivamente en su camino encuentra un reloj en el suelo, piensa acaso como primera explicación que el reloj es resultado de la erosión y de los fenómenos naturales como el viento, el frío o el calor? La verdad es que no. La primera pregunta que Ud. se hace es cómo llegó ese reloj a estar en el desierto porque es un elemento complejo y que debe haber sido hecho por alguien.
De la misma manera, a la hora de explicar cómo llegaron a la existencia todas las especies, incluido el propio hombre, los cristianos apelan a la razón de las personas diciendo: "Venid, adoremos y postrémonos, arrodillémonos delante de Jehová nuestro hacedor. Porque el es nuestro Dios, nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano." (Salmo 95:6-7)
Siendo así, y frente a la realidad de lo que nos informan los datos, la respuesta de los cristianos respecto al origen de todas las cosas, sigue siendo mucho más lógica y aceptable que la que actualmente propone la ciencia y se enseña en el primer versículo de la Biblia: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra." (Génesis 1:1)
MICROEVOLUCIÓN Y MACROEVOLUCIÓN
El hallazgo de animales fosilizados de hace más de 500 millones de años permite poner a prueba el argumento de la evolución ya que si aceptamos los planteamientos de esta teoría, debiéramos poder probar lo siguiente:
1.- Que los vegetales y animales evolucionan de lo más simple a lo más complejo
2.- Que pequeños cambios sumatoriamente dan origen a grandes cambios que permiten trascender el ámbito de la especie y dar origen así a nuevos géneros, familias, ordenes, etc.
3.- Que la evolución selecciona a los más aptos y da lugar a la supervivencia de los más aptos
Que el primer argumento es erróneo se deja ver a partir del propio hallazgo fósil que se está comentando, ya que los animales que se han encontrado en estado fósil en faunas de hace más de 500 millones de años de antiguedad no son menos complejos que los animales del mismo tipo que vemos hoy en día ya sea en ríos o fondos oceánicos si hablamos de artrópodos marinos.
De hecho, el propio artículo que da a conocer el fósil sorprendente encontrado en China aclara: "Como en los artrópodos modernos, este organismo primitivo presenta este tipo de sistema nervioso que recuerda a un cordón lleno de nudos marineros, y para sorpresa de los investigadores estos ganglios están muy bien preservados en el fósil, algo completamente excepcional al no tratarse de tejidos duros como huesos o exoesqueletos." En otras palabras, el sistema nervioso de este artrópodo de más de 500 millones de años es semejante al sistema nervioso que podemos observar en un cangrejo de río o en una langosta marina en los ecosistemas de ríos y mares de hoy. Esto no tiene sentido a la luz de lo que plantea la evolución, es decir, que los órganos, sistemas y organismos evolucionan de lo simple a lo más complejo. El otras palabras, el corazón de un pez de la Era Paleozoica, no es menos complejo que el corazón de un pez que tranquilamente nada en los océanos de hoy.
Ahora bien, uno de los argumentos darwinianos de la evolución lo constituyen los pequeños cambios que se pueden observar en los distintos niveles de descendencia. Los hijos no son exactamente iguales a sus padres, sino que éstos evidencian pequeños cambios en su fenotipo que los pueden hacer más o menos exitosos en la lucha por la supervivencia de acuerdo a la contigencia que les corresponda enfrentar. Así como los criadores de perros inducen pequeños cambios en los perros de criadero para mejorar su tamaño, su pelaje, su condición física, etc., así decía Darwin la naturaleza induce pequeños cambios en las especies que finalmente darán origen a nuevas especies y éstas a su vez a nuevos géneros, familias y ordenes de animales y plantas.
La falacia de este argumento, es que los criadores de perros podrán inducir los cambios que quieran en sus perros de criadero, pero inalterablemente éstos nunca dejarán de ser perros, es decir miembros de la especie Canis familiaris. Nunca un criador de perro ha informado que a través de los diversos cambios inducidos en su crianza haya obtenido algo que no sea estrictamente un perro. Hoy en día podemos hablar de decenas de razas o variedades de perros, pero indudablemente ninguna de estas razas o variedades de perros ha dejado de ser positivamente un perro.
Quizás alguien diga que las generaciones de perros que se pueden obtener en una experiencia de crianza son muy pocas para llegar a observar un cambio a nivel de especie y mucho menos de género, sin embargo este argumento tampoco resulta válido, ya que en el caso de la bacteria Escherichia coli, quizás el organismo procariota más estudiado hasta hoy, es posible obtener miles de generaciones de descendencia en poco tiempo y así someter la especie a diversas exigencias adaptativas a fin de inducir cambios cuantificables y observar si estas modificaciones adaptitvas pueden llegar a inducir la generación de una nueva especie.
Si bien en los experimentos con E. coli, la bacteria más utilizada en experimentos de genética y biología molecular, se ha podido observar pequeños cambios que permiten a la especie sobrevivir de mejor manera en ambientes distintos, lo que se viene a llamar microevolución, es claro que en todas las experiencias de laboratorio con esta especie de enterobacteria a lo largo de toda la historia de la biología, jamás se ha logrado inducir un cambio que trascienda el nivel de género ya que por más cambios que experimente el sujeto de estudio, siempre seguirá siendo una Escherichia.
Hasta hoy nunca se ha podido observar directamente un cambio macraoevolutivo en especie alguna de las que pueblan nuestro planeta. Estos cambios se deducen de lo que informa el registro fósil y de las conclusiones que aporta el estudio de la deriva genética, pero no son de manera alguna observables a nivel de laboratorio.
Ahora bien, si la evolución da como resultado la generación de organismos cada vez más complejos, esto debiera dar lugar a que nuestro planeta estuviese hoy poblado sólo por las especies, géneros o familias que han ido sumando complejidad en su adaptación a los distintos entornos naturales de la Tierra, sin embargo, una simple observación nos muestra que nuestro planeta es habitado hoy por organismo muy simples como gusanos, artrópodos e insectos al mismo tiempo que grandes reptiles, mamíferos o el propio hombre sin que exista distinción de organismo más o menos complejos y en definitiva, los unos y otros, están perfectamente adaptados a su nicho ecológico y ampliamente a su entorno natural.
SI HAY EVIDENCIA DE UNA CREACIÓN
Lo cierto es que mientras más se explora el mundo biológico y aún nuestra propia naturaleza humana, aparece más y más evidencia de que hay un diseño y un propósito en cada rasgo anatómico o en cada detalle de los seres vivos.
Los animales de Burguess Shale así como los animales de los afloramientos cámbricos en China dejan ver el desarrollo de complejos sistemas, como el sistema nervioso, sin embargo, un sistema está compuesto por órganos, que son unidades complejas, los órganos están compuestos por tejidos y éstos a su vez por una organización definida de células que adquieren características potenciales para formar hígado, riñones, corazón, cerebro y médula espinal, ojos, pulmones, etc. ¿Cómo pasamos de una vida unicelular a una vida tan compleja como la de un organismo? Sin prueba alguna de cómo esto ocurrió, la ciencia sostiene que la fuerza evolutiva todo lo puede y es responsable de la enorme diversidad de vida y de especies que pueblan la Tierra, dicho pensamiento sin fundamento alguno no es aceptable de ningún punto de vista.
¿No crítica la ciencia ácidamente a los cristianos porque frente al interrogante de cómo surgió la vida en la Tierra éstos afirman que todas las cosas las creó Dios? Pues bien, la diferencia entre religión y ciencia, es que la primera indica que los seres vivos son producto de la acción de un ser inteligente, a saber Dios, mientras que los biólogos y científicos evolutivos sostienen que todas las cosas son resultado del azar.
Es cierto que cada persona tiene derecho a pensar como quiera, pero no podemos decir que se rastrea algo de inteligencia al decir que los complejos organismos que existen hoy en nuestro planeta Tierra son producto del azar y de fenómenos aleatorios conducentes a la formación de una célula, de organización celular conducente a un tejido, del desarrollo de órganos y posteriormente sistemas que actuando en armonía, dan como resultado un organismo, un simple artrópodo como el que motiva el artículo del periódico en comentario.
Para quienes no pueden aceptar al azar como el gran responsable de todas las cosas que nos rodean, la Biblia propone: "Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién crió estas cosas" (Isaías 40:26). Los observadores sinceros podrán reconocer: "Los cielos cuentan la gloria de Dios, y la expansión denuncia la obra de sus manos." (Salmo 19:1)
A través de las cosas creadas es posible distinguir la mano de Dios en el propósito y diseño de cada ser vivo. Es posible distinguir a Dios en la naturaleza y vislumbrar la creación, el escritor bíblico indica: "Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas, de modo que son inexcusables." (Romanos 1:20)
La Biblia apela a la inteligencia humana cuando dice: "En efecto, pregunta ahora a las bestias, que ella te enseñarán. Y a las aves de los cielos, que ellas te lo mostrarán. O habla a la tierra que ella te enseñará. Los peces de la mar te lo declarán también. ¿Qué cosa de todas estas no entiende que la mano de Jehová la hizo?" (Job 12:7-9)
Cuando reflexionamos en la sorprendente complejidad y belleza de todas las cosas, no podemos dejar de admitir que en todas las cosas se observa un magnífico diseño y propósito. Todo en la naturaleza denuncia la obra de un Hacedor o como dice una autora: "En todas las cosas creadas se ve el sello de la Divinidad. La naturaleza da testimonio de Dios." (La Educación, pág. 95)
La misma autora refirió lo siguiente: "La naturaleza habla sin cesar a nuestros sentidos. El corazón que está preparado quedará impresionado por El amor y la gloria de Dios tal como se revelan en la obra de sus manos. El oído atento puede escuchar y entender las comunicaciones de Dios por las cosas de la naturaleza. Los verdes campos, los elevados árboles, los capullos y las flores, la nubecilla que pasa, la lluvia que cae, el arroyo que murmura, las glorias de los cielos, hablan a nuestro corazón y nos invitan a conocer a Aquel que lo hizo todo." (El Camino a Cristo, pág. 60)
"Mira las maravillas y bellezas de la naturaleza. Piensa en su prodigiosa adaptación a las necesidades y a la felicidad , no solamente del hombre, sino de todas las criaturas vivientes. El sol y la lluvia que alegran y refrescan la tierra; los montes, los mares y los valles, todos nos hablan del amor del Creador." (El Camino a Cristo, pág. 1)
El corazón honesto y sincero reconocerá en la naturaleza la obra de su originador: "¡Cuán muchas son tus obras oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría, la tierra está llena de tus beneficios." (Salmo 104:24) "Te alabaré, porque formidables, maravillosas son tus obras. Estoy maravillado. Y mi alma lo sabe muy bien." (Salmo 133:14)
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